Los pensamientos que te llevan a sentirte mal también bajan tu autoestima porque te están diciendo que tú no eres valiosa. En este momento trabajaremos con los mandatos que te dominan.

Este artículo es la continuación del anterior, si no hiciste esa práctica comienza por allí.

Te recuerdo que tú no eres esos pensamientos y por eso mismo vamos a transformarlos, que son condicionamientos que los incorporaste por la cultura, por tu familia, tal vez de experiencias de tus ancestros que se vienen arrastrando de generación en generación, o también de otras vidas (si no crees en otras vidas descarta esto último).

Hay métodos más profundos, pero hoy quiero traerte uno que sea fácil y que lo uses tú sola y ahora mismo

Escoge de la lista la frase que te afecte más, que tenga un 10 y con esa sigue los pasos que te ofrezco a continuación.

Paso #1 –Cámbialo por tu verdad del alma

Una regla o un mandato no es la forma en que el alma se expresa, es una forma de la mente, coloca tu mano en el corazón y date un momento para sentir si es verdad esa frase para ti o no, entonces pregúntate cuál es la verdad para ti.

Ejemplos de cómo cambiarla frase:

“Tengo que dedicar más tiempo a mi familia”

Y la respuesta podría ser:

Si eliges dedicar más tiempo a tu familia, porque lo deseas desde tu alma, la frase es “deseo/quiero dedicar más tiempo a mi familia”

Otra posibilidad:

Esto es un mandato viejo y no es verdad para mi: Amo a mi familia y no tengo que sacrificarme por ellos, el tiempo que les doy lo hago con amor, y está bien así para mi.

Otra posibilidad:

Ellos me reclaman más tiempo y yo se que si estoy bien les doy lo mejor, puedo aceptar darles algo que me piden (acompañar a mi hijo menor a xxxx) sin dejar de lado todo por ellos.

Otra posibilidad:

Soy una madre dedicada, ya les doy lo mejor de mi, ese reclamo es exagerado.

 

Ejemplos con otra frase:

“Debo esmerarme más en el trabajo”

Y la respuesta podría ser:

Quiero esmerarme más en mi trabajo porque me sentiré más satisfecha

(si tú haces la elección cambias el “debo” por “quiero”)

Otra posibilidad:

No quiero esmerarme más en el trabajo, lo que doy está bien para mi.

Otra posibilidad:

Ahora no tengo energía para esmerarme más en el trabajo, en este momento elijo no hacerlo

 

Espero que estos ejemplos te den una idea de cómo cambian las frases y el contenido.

En este paso lo que haces es conectarte más contigo, conocerte más, y elegir respetar lo que es verdadero para ti.

 

Paso #2 –Cámbialo cada vez que reaparezca

Cada vez que te reaparezca la frase vieja de “tengo”, “debo”, la cambias en tu mente o en la conversación por la que sabes que es verdad para ti.

Esto no es un detalle, lo que piensas y lo que te dices el cerebro lo trata de cumplir y si no lo cumple se genera tensión interna, reproches, etc. Lo que te hace sentir bien contigo misma, más relajada, más valiosa y más satisfecha, es tener coherencia entre tus pensamientos y tus acciones.

 

Paso #3 –No alimentes los viejos pensamientos

Cada vez que descubras un mandato, además de anotarlo en la lista para indagar en ti y cambiarlo, no sigas pensando o hablando de eso, no lo alimentes más. No luches, sólo acéptalo como algo que está ahí, y no continúes con ese tema.

 

Paso #4 –No te identifiques con esos viejos pensamientos

Identificarte es creértelos. La meditación es una práctica que te permitirá mirar con distancia los pensamientos y todo lo que generan: emociones, estados de ánimo, tensiones corporales, etc.

Entonces cuando aparezcan esos pensamientos, practicas la atención en la respiración, como en este audio que te comparto

Si no puedes hacer la meditación en ese momento, igual te recomiendo hacerla todos los días, porque te entrenarás en tomar distancia de pensamientos y emociones, y además te sentirás más serena.

 

Realiza estos pasos con cada mandato que te afecte mucho, si lo aplicas verás que con la práctica estos pasos los haces cada vez más rápido y más fácil, y te sentirás mejor contigo misma, porque no cargarás con tanta obligación que es falsa para ti, porque serás más tu misma, y estarás más satisfecha y más confiada en ti: confiarás porque tienes recursos internos y porque si actúas como piensas también serás una mujer más confiable (cuando dices una cosa y haces otra dentro tuyo se genera una falta de confianza y para los otros también eres poco fiable).

 

Para liberar las capas más profundas de estas reglas que te ayudarán a quitarles el peso, a que aparezcan menos veces y a sentirte más libre, requiere sanar el pasado. Porque todos esos mandatos se crearon en el pasado a partir de experiencias dolorosas que pudiste haber olvidado, sanar esas experiencias aunque no hayan sido de tu vida, tal vez fueron de alguno de tus ancestros o de una vida anterior, sanar donde sea que se generaron esos condicionamientos.

Si te gustó este artículo compártelo en las redes con tus amigas y familia, hay botones al principio y al pie.
Si estás lista para hacer una transformación profunda para sanar y fortalecer tu Autoestima, yo soy una apasionada de este proceso y me encantará hacerlo, consulta los detalles de mi  “Programa de Autoestima Espiritual.
¿Es muy larga tu lista de mandatos? ¿Tienes muchos o pocos que te pesan 10 ó 9? Cuéntame al pie de este artículo y también ayudarás a otras al hacerlo.
¿Te gustó este artículo? No te pierdas la próxima edición del boletín semanal gratis “Entrenamiento Práctico para Aumentar tu Autoestima con más de estos. Sólo tienes que suscribirte aquí: 

——-

 

 

——-

María KellerMaría Keller Sarmiento, Mentora y Terapeuta Espiritual.

Ayuda a las mujeres a sentirse más amadas, valiosas y seguras en si mismas

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Sólo tienes que registrarte aquí y cada semana recibirás mis recomendaciones, orientación y promociones totalmente gratis!.
 
 
Al igual que a ti, no me gusta el SPAM. Respeto tu privacidad al 100% y puedes desuscribirte si no te interesa lo que comparto contigo.